diferentes perspectivas posthumanistas

by futuridad

En los últimos años, las discusiones sobre la civilización posthumana han ido ganando cierto respeto académico los cuales prometen respuestas sinérgicas mucho más profundas a las preguntas sobre el futuro de la mejora a largo plazo. Milan M. Ćircovic, en su texto  Enhancing a Person, Enhancing a Civilization A Research Program at the Intersection of Bioethics explora los cambios e intervenciones drásticas dentro de las fronteras de bioética que trabaja en favor de las mejores condiciones  de vida de los humanos. Habla de que la evolución va de la mano con los procesos culturales y ambientales y es inevitable: sin la transición a la posbiología, es probable que la futura civilización humana sucumbirá ante los riesgos naturales y  los riesgos catastróficos antropogénicos y es natural que estos estados artificiales de interacción entre lo  biológico y la evolución cultural puedan causar inestabilidades como las que estamos experimentando ahora.

Actualmente ya hay experimentos que se acercan vertiginosamente a esta idea. Neil Harbisson,  un artista contemporáneo y activista cyborg catalán, nacido en Inglaterra, implantó una antena en su cráneo que le permite percibir los colores visibles e invisibles, incluyendo infrarrojos y ultravioletas, a través de vibraciones audibles producidas en su cráneo, así como también recibir colores del espacio, imágenes, vídeos, música o llamadas telefónicas directamente en su cabeza a través de conexión a internet. Neil es reconocido como cyborg de forma oficial por el gobierno

“We should all think that knowledge comes from our senses, so if we extend our senses, we will consequently extend our knowledge. I think life will be much more exciting when we stop creating applications for mobile phones and we start creating applications for our own body. I think this will be a big, big change that we will see during this century. So I do encourage you all to think about which senses you’d like to extend. I would encourage you to become a cyborg”.

Neil Harbisson. Ted Talk 2012. 

Aquí, la invención tecnológica se encuentra inherente a la selección natural, algo bastante darwininano, una factor constitutivo y una garantía de la plasticidad -la naturaleza y lo imposible- de las formas de vida. Estos ejercicios traen un fenómeno característico de nuestros tiempos: La aceleración. Este término se puede ver desde diferentes ángulos: por ejemplo en la aceleración de la capacidad de individualidad y la autopoiesis. Potenciar para la diferenciación, es en sí mismo un hecho que ha caracterizado a la sociedad humana, desde los tatuajes, las intervenciones al cuerpo humano (como es el caso de la artista Orlan) o la explotación de las capacidades físicas. Ahora, al añadir el elemento máquina, se  registra una interrupción del orden natural que, en efecto, coincide la evolución rompe su proceso natural.

La transición entre la la condición humana a la condición posthumana de la existencia comienza cuando se vuelve innecesario el esfuerzo de distinguir entre humanos y naturaleza. ¿Qué es aquello que se entiende por “condición posthumana”? 

Eric J. Chaisson, en su ensayo  “Cosmic Evolution”, dice que la humanidad se está moviendo hacia una era, posiblemente tan pronto como dentro de un pocas generaciones, en la que ya no podremos esperar que la naturaleza se ajuste lo suficientemente rápido como para garantizar nuestra propia supervivencia. Por el contrario, la civilización en la tierra o bien tiene que adaptarse al entorno natural con velocidad cada vez mayor, o generar condiciones ambientales artificiales necesarias para nuestra existencia ecológica. De dos sistemas magníficos pero locales -sociedad y máquinas- probablemente surja una tecnocultura que funcione simbióticamente: el epítome de la complejidad. Este es realmente el comienzo de la era en la que los cyborgs inteligentes se convierten potencialmente en agentes de cambio (o será un evento pasajero en el espacio-tiempo por el cual la vida humana en la tierra y su gran experimento cultural terminan). 

Hayles menciona que la base de la construcción del cyborg son las vías de información que conectan el orgánico cuerpo a sus extensiones protésicas. Esto supone una concepción de la información como una entidad (incorpórea) que puede fluir entre las emisiones de carbono de los componentes orgánicos y los componentes electrónicos Cuando el aparato razonador/ mente pierde su cuerpo, el estado biológico parece ser incidental. En su libro “How we became posthumans  engloba al posthumano alrededor de las siguientes suposiciones. 

  1.  La visión posthumana considera al sustrato biológico como un accidente de la historia más que como una inevitabilidad de la vida.
  2. La visión posthumana considera la conciencia como un epifenómeno (algo que considerado como el elemento clave de la identidad humana en la tradición occidental). 
  3. La visión posthumana piensa en el cuerpo como la prótesis original que todos aprendemos a manipular, para que se extienda o reemplace con otras prótesis se convierte en la continuación de un proceso
  4. La visión posthumana configura al ser humano para que pueda ser perfectamente articulado con máquinas inteligentes. No hay diferencias esenciales o demarcaciones absolutas entre la existencia corporal y la simulación por computadora, entre los mecanismos cibernéticos y los organismos biológicos, la teleología robot y los objetivos humanos.

Peperell explica que no se trata del ‘Final de ‘Hombre’, pero sí el final de un universo ‘centrado en el hombre’ Se trata del final del “humanismo”, ese sistema de creencias que se basa en la infalibilidad del poder humano y la creencia arrogante en nuestro superioridad y singularidad. Por otro lado se trata de la evolución de la vida, un proceso que no solo se encuentra limitado a la genética, pero que incluye toda la parafernalia cultural y existencia tecnológica con la que ya estamos conviviendo de forma simbiótica.  Si la vida puede funcionar de manera más eficiente en colaboración con sistemas mecánicos, entonces lo hará; si los humanos pueden existir de manera más efectiva al adquirir más mejoras a través de las máquinas, entonces lo harán.  En el texto Posthumans and Extended Experience explica que vivimos en una época caracterizada por diversos tipos de extensión técnica y social: nuestra capacidad para recopilar información sobre el mundo se ha extendido en escalas atómicas y subatómicas gracias a dispositivos tales como radiotelescopios y aceleradores de partículas. A partir de estas reflexiones -y en aras de la conveniencia- Pepperell  toma prestado el término “extensionismo” para describir esta tendencia hacia la extensión en el pensamiento contemporáneo. “El alargamiento se ve en objetos y eventos en términos y se borran las fronteras entre ellos, no hay distinciones esenciales entre ningún objeto o evento en el mundo en absoluto, otro que las distinciones generadas por la cognición humana. Como consecuencia, el argumento, los objetos y eventos en realidad no tienen límites o bordes (excepto el los que les imponemos) y, por lo tanto, al no tener bordes, se extienden indefinidamente”. En esta era la simbiosis con las tecnologías se hace más presente e impacta de formas más significativas: podemos comunicarnos a distancias inmensas casi sin demora, ampliando nuestro alcance a un grado asombroso; el comercio mundial amplía los mercados para bienes y servicios a través de las fronteras nacionales, extendiéndose una vez que los productos localizados y culturas en todos los continentes en mayor medida que nunca.

Jacob Wamberg y  Mads Rosendahl Thomsen, miembros del grupo de investigación y creación Posthuman Aesthetics, de la universidad de Aarhus en Dinamarca definen la condición posthumana como “La evolución posthumana se refiere a una nueva síntesis entre la negentropía, la complejidad y sus antiguos enemigos, el caos entrópico y el orden maquínico, así como una conexión cercana entre estas dos aparentes contraposiciones”. 

Rosi Braidotti propone una reformulación de la idea de subjetividad, como una entidad transversal que incluye lo humano, lo no humano y la tierra como un todo. Es una noción post-antropocéntrica en la que la vida es concebida como una praxis  generativa no humana.

“I consequently experiment with my own alternative figurations, ranging from the nomadic subject to other conceptual personae that help me navigate across the stormy waters of the post-anthropocentric predicament” 

Braidotti

Pero hay otros casos de extensión técnica y social que son quizás menos obvios: Nuestra propensión a externalizar los datos mentales mediante el uso de dispositivos de grabación y recuperación ha llevado a algunos filósofos a considerar si la mente se extiende al mundo en lugar que estar, como se supone a menudo, limitado al cerebro. Muchos otro teóricos hablan de este fenómeno: Deleuze y Guattari proponen la muerte del sujeto y el arribo de un nuevo ser indistinguible, modificado y constituido por partes humanas y no humanas: “las máquinas deseantes”

rascendencia cibernética de lo humano a menudo se representa como un escape de los grilletes de la carne y los lazos de la mortalidad. En nuestro nuevos cuerpos o, de hecho, en nuestro nuevo cuerpo sin cuerpo, podemos experimentar ilimitadas acceso a la información y explorar vistas nuevas y previamente inimaginables de posibilidad física y mental: la singularidad

La Singularidad es  un término acuñado en 1958 por el matemático y físico húngaro John von Neumann en el libro The Computer and the Brain. y popularizado por Ray Kurzwell. La idea de que las máquinas alcancen el potencial a la par de los humanos implica una reorganización total de la sociedad y del yo.  También implica la capacidad de migrar nuestras conciencias a entornos digitales y habitar en ellas. McLuhan también reflexiona sobre esta idea, sin llamarla propiamente singularidad.  El habla de que la percepción humana depende de grandes marcos: por un lado, se crean ambientes tecno-culturales en los que el humano consume pasivamente el contenido y por otro lado, los ambientes tecno-culturales más inmersivos los cuales son capaces de remodelar la percepción metafórica, hacernos parte de ella y desprendernos de nuestra persona. En los ambientes inmersivos las sensaciones son aumentadas digitalmente y poco a poco las fronteras entre lo real y lo imaginario comienzan a desaparecer, contrarrestando la interacción que tradicionalmente habíamos dado por sentado: el  ser sensorial entendido desde  el reino corpóreo. McLuhan ya vislumbraba-aunque nunca llegó a conocer- a un ser humano que por nacimiento se han vuelto totalmente depende de la tecnología y se considera seriamente discapacitado sin ella: Un ser viviente que se somete a las máquinas para pensar, memorizar, sentir y moverse

We live today in the Age of Information and Communication because electric media instantly and constantly create a total field of interacting events in which all men participate 

-McLuhan 1964, 248).

You may also like