EXPERIMENTACIONES PARA HABITAR EL MUNDO POST DIGITAL
Futuridad es una iniciativa crítica, creativa y situada
que genera espacios para habitar conscientemente el mundo post-digital.
Frente a un desarrollo tecnológico acelerado y ajeno a las necesidades humanas, nos constituimos como un terreno de reflexión, exploración y acción. Nuestro propósito fundamental es cuestionar las narrativas imperantes, dialogar colectivamente y, a través de la experimentación, crear posibilidades para futuros más deseables..
trabajamos mediante la experimentación como práctica seria de exploración sin certezas. Esto se materializa en acciones concretas: desmontamos críticamente los avances tecnológicos, facilitamos diálogos transdisciplinarios para construir entendimientos compartidos y prototipamos alternativas tangibles.
¿QUÉ HACEMOS?
Laboratorios de imaginación colectiva
-
Talleres especulativos y metodologías de futuros para construir narrativas alternativas sobre tecnologías emergentes desde la experiencia situada
Investigación colaborativa
Mapeo de tecnologías comunitarias, memorias técnicas indígenas, formas de resistencia digital y saberes locales sobre el cuidado y la reparación
Prototipos críticos
Desarrollo de artefactos especulativos, experiencias inmersivas o narrativas interactivas que cuestionen el modelo hegemónico de desarrollo tecnológico
Plataformas de conocimiento libre
ublicación abierta de herramientas, metodologías y materiales pedagógicos que promuevan la apropiación crítica de la tecnología desde las comunidades
Nuestro hacer es un llamado a repensar y reconfigurar activamente nuestra relación con la tecnología.
Diseñar como acto de cuidado
Las tecnologías deben crecer como jardines: cultivadas y guiadas con atención a la vida que afectan, y no dirigidas únicamente por lógicas de eficiencia y optimización.
Decolonizar el futuro
Nos oponemos a la idea del futuro como un destino inevitable impuesto por las potencias tecnológicas. Apostamos por futuros múltiples, construidos desde contextos históricamente marginados.
Comunidades al centro
Las experiencias, saberes y prácticas locales son fundamentales para diseñar tecnología con sentido y para cuestionar los modelos dominantes de desarrollo tecnológico.
Diseño para la justicia
Partimos de los principios de Design Justice, entendiendo que el diseño no es neutral y que cada decisión tiene consecuencias políticas, sociales y materiales.
Acción situada
Diseñamos desde las tensiones concretas de nuestros territorios, lenguas e historias, y no desde abstracciones universales o soluciones descontextualizadas.
Experimentación /cuestionamiento constante.
Asumimos el diseño como un proceso abierto, en permanente revisión. Probamos, fallamos, ajustamos y cuestionamos de forma continua las tecnologías, sus usos y sus efectos, evitando modelos cerrados o definitivos.
Esta labor se guía por una perspectiva decididamente política, decolonial y orientada a la justicia y el cuidado. Entendemos la tecnología como un campo de disputa y, desde ahí, nos dedicamos a construir formas distintas de relacionarnos con ella—formas que prioricen la autonomía, la reparación del tejido social y la imaginación de horizontes tecnológicos radicalmente más habitables.
